Orina ácida.


Solemos decir que un medio básico es ideal para evitar la proliferación de bacterias u hongos y es adecuado para que nuestra flora se mantenga en un nivel adecuado y saludable. Pero también un Ph muy ácido puede eliminar al elemento patógeno y nos puede servir para desinfectar cualquier zona... aunque por supuesto, también puede dañar a nuestro propio sistema. 

Este, no es el caso de la orina, la orina es generalmente ácida y si por ejemplo tomamos bebidas carbonatadas, que alcalinicen la orina, estamos favoreciendo un medio neutro, más adecuado para la proliferación de bacterias y hongos. Es por ello que la toma de cítricos (ricos en vitamina C), especialmente el limón, son capaces de acidificar la orina y consiguientemente la eliminación del agente patógeno a través de la micción.

Aparte de los cítricos y sobre todo el limón, podemos echar mano del vinagre de manzana en ensaladas y también se sabe que el zumo de arándano es un buen acidificante de la orina que además contiene un ingrediente que evita que las bacterias se adhieran al tracto urinario. También son beneficiosos los zumos de otras frutas en general no muy dulces y los de apio y perejil.

Beber mucha agua y té verde para que trabaje el riñón ayudarán a expulsar esas bacterias y hongos causantes de la infección.